EL TARTUFO
El
resumen
de la obra el tartufo
es el siguiente:Comedia de Moliere que reitera la calidad del escritor francés, que ya había logrado su primer éxito con su comedia “Las preciosas ridículas”. La escena transcurre en Paris, en casa de Orgón, padre de Damis y Mariana, y casado en segundas nupcias con Elmira. La obra se inicia a través de una larga y tensa discusión provocada por la señora Pernelle, madre de Orgón, por un lado; y Elmira, Mariana, Damis, Cleanteo (cuñado de Orgón) y Dorina (doncella de Mariana) por el otro. La discusión gira en torno a Tartufo, falso devoto, a quien Orgón ha traído a vivir a su casa, y a quien considera un varón piadoso y ejemplar; su madre, la señora Pernelle, comparte con él está obsesionada admiración por Tartufo.
es el siguiente:Comedia de Moliere que reitera la calidad del escritor francés, que ya había logrado su primer éxito con su comedia “Las preciosas ridículas”. La escena transcurre en Paris, en casa de Orgón, padre de Damis y Mariana, y casado en segundas nupcias con Elmira. La obra se inicia a través de una larga y tensa discusión provocada por la señora Pernelle, madre de Orgón, por un lado; y Elmira, Mariana, Damis, Cleanteo (cuñado de Orgón) y Dorina (doncella de Mariana) por el otro. La discusión gira en torno a Tartufo, falso devoto, a quien Orgón ha traído a vivir a su casa, y a quien considera un varón piadoso y ejemplar; su madre, la señora Pernelle, comparte con él está obsesionada admiración por Tartufo.
Para Damis, Tartufo es un “beato
criticón”, para Dorina un “hipócrita”; para Creante un “charlatán”, y para la
señora Pernelle, “un hombre de bien a quien hay que escuchar porque intentar
conducirlos todos por el camino del
cielo”. Ante la animadversión que estos sientes por Tartufo, la señora Pernelle
les saca en cara sus defectos. Dorina informa Cleante sobre las relaciones
entre Orgón y Tartufo; aquel está completamente dominado por este, que, sin
pertenecer a la familia, se instaló en la casa e intenta ordenar la vida de la
misma y la de sus habitantes según unas pautas morales muy rigidas. Dorina
aporta más datos significativos y burlescos para caracterizar a Tartufo. Demis
manifiesta a Cleanteo y a Dorina sus sospechas de que Tartufo se opondrá a la
boda de Marina y Valerio; en ese instante llega Orgón. El dialogo entre Orgón y
Dorina es de una comicidad delirante, mientras la criada informa de una
enfermedad de su mujer durante la ausencia de él, este aparece obsesionado en
preguntarle: ¿y Tartufo?. A su vez, Dorina sigue caracterizando a Tartufo como
alguien que come, bebe y duerme magníficamente. Dorina exasperada por la
actitud de Orgón se retira. Cleante desarrolla un largo discurso ante Orgón por
la actitud sobre la falsa devoción y la actitud del que practica un verdadero
sentimiento religioso con la intención de hacer ver a Orgón que Tartufo es un
hipócrita. Cleante no logra los propósitos que pretende.
Luego le habla de la boda de Marina y
Valerio; Orgón ha cambiado de planes para su hija por lo cual la conversación
le resulta indiferente. Esto sugiere a Cleante la necesidad de advertir a
Valerio de la situación. Orgón comunica a su hija Mariana su decisión de
casarla con Tartufo. La muchacha sorprendida, se siente incapaz de revelarse contra
la voluntad de su padre. Dorina, la criada, interviene para disuadir a Orgón de
su decisión, pero tanto sus argumentos razonables y astutos como su ironía
insultante solo consiguen desatar la cólera de Orgón. Hay que hacer notar la
ridícula impotencia del auditorio señor frente a las impertinencias de la
criada y el efecto cómico logrado de esta manera. Doriña riñe a Mariana por la
pasividad de esta frente a la decisión del padre. Luego la criada realista y
pragmática, utiliza una táctica astuta para provocar la reacción de Mariana.
Primero finge creer que Mariana en el
fondo, quiere casarse con Tartufo, luego cuando Mariana reacciona y,
desesperada le pide ayuda, Dorina se hace de rogar poniendo como pretexto su
condición de sirvienta. Finalmente la criada promete ayudar a Mariana para
salir de la situación en la que ahora se encuentra. Valerio el novio de
Mariana, se entera de la decisión de Orgón de casar a su hija con Tartufo, aun
cuando ya se le había prometido a él anteriormente. Se produce una riña entre
Valerio y Mariana a causa de Tartufo. Ambos motivados por el despecho, empiezan
a agredirse mutuamente, pero la oportuna intervención de Dorina logra la
reconciliación.
Dorina aconseja a Mariana que finja
aceptar como esposo a Tartufo, para así tener más probabilidad de retrasar el
enlace alegando una enfermedad o algún otro pretexto. Damis, el hijo de Orgón,
se revela contra el dominio de Tartufo sobre su padre y amenza decirle de una
vez por todas sus verdades, pero Dorina recomienda nuevamente prudencia y
astucia como medio para lo que se desea. Dorina da a entender que Tartufo esta
algo enamorado de Edelmira, la mujer de Orgón, y que hay que sacar provecho de
esa situación para desenmascarar al farsante. Aparece en escena Tartufo quien
es el personaje central de la obra.
Este afirma obsesivamente su piedad, y
sacando un pañuelo de su bolsillo, se lo da a Dorina y le pide que se cubra el
escote de su vestido, pues, este es, según su opinión, algo impúdico. La criada
nota su afectación y fanfarronería; le habla de Elmira para poder avanzar en
sus sospechas sobre los sentimientos de Tartufo hacia la mujer de Orgón.
Tartufo se encuentra con Elmira; este le declara su enamoramiento que empieza
con hábiles mentiras. Elmira rechaza a Tartufo e intenta chantajearlo
diciéndole que no le dirá nada a su marido de dichoatrevimiento, si es que el
renuncia a interferir en la boda de su hija y Valerio.
Damis, que había escuchado oculto todo
lo anterior, irrumpe violentamente en escena dispuesto a contárselo a su padre.
Damis revela a su padre contra la voluntad de Elmira lo que ha escuchado. Orgón
comienza a dudar a Tartufo ante lo escuchado; pero Tartufo a través de un
discurso astuto y una falsa modestia, finge aceptar aquello lo que le acusan y
convence a Orgón de su inocencia. Este justifica la acusación como algo tramado
por los integrantes de la casa para alejar a Tartufo, al que todos detestan. Al
final, insulta a su hijo Damis y lo hecha de su casa. Mientras tanto, Tartufo
sigue con su táctica de falsa humildad con lo cual logra que Orgón llegue hasta
el extremo ridículo de exclamar en forma extravagante “¡prefiero morir, a que
vos me dejéis!”.
Orgón corres con Tartufo a redactar la
escritura por lo cual convierte a este último en su único heredero. Clenate
presiona sobre Tartufo para que este reconcilie a Orgón con su hijo Damis, pero
Tartufo se niega recurriendo a argumentos de carácter moral. Dorina pide a
Cleante que interceda ante Orgón para deshacer el proyecto de boda de Mariana
con Tartufo. Orgón llega con el contrato de casamiento. Mariana secundada por
cleante, Dorina y Elmira, suplica a su padre que no la case con Tartufo, pero
aquel no parece dispuesto a ceder. Finamente Elmira propone un ardid para
desenmascarar a Tartufo ante Orgón. Orgón a petición de Elmira, se prepara para
escuchar oculto la entrevista entre Tartufo y su mujer. Tartufo cae en el ardid
preparado por Elmira, ya que no solo le reitera su pasión, sino que insiste en
obtener una prueba material de los sentimientos amorosos con que Elmira
confiesa corresponderle.
En una referencia de Orgón, Tartufo
reconoce que es un débil y que lo ha reducido a su voluntad. En un momento en
que Tartufo sale a mirar, para poner práctica sus deseos, si hay alguien en la
casa, Orgon aprovecha el momento y abandona su escondite de debajo de la mesa
donde se había puesto para escuchar las infamias de Tartufo. La decepción de
Orgón ante la caída de su ídolo es muy grande. Vuelve Tartufo y no advierte la
presencia de Orgón que está oculto tras su mujer, cuando Tartufo se dispone a
actuar, Orgón lo interrumpe y luego de recriminarle su mal proceder, lo expulsa
de su casa. Tartufo violento e implacable, prepara un chantaje a Orgón. Ante la
sorpresa de todos confiesa que ha depositado todos sus bienes incluidos la casa
a nombre Tartufo. “Llega la señora Pernelle, que se ha enterado de los
ocurrido, y mientras su hijo le explica la vileza e Tartufo, aquella tiene un
comportamiento similar al que Orgón tuvo anteriormente frente a la acusación de
Dorina, Elmira y Damis contra Tartufo: reiterar la inocencia de un pobre
hombre, víctima del odio y la envidia de unos cuantos. Por eso comenta la
criada: …” justa compensación, señor, de las cosas del mundo: no queríais creer
y ahora no os creen.
Aparece el señor Leal, con la
notificación de la orden del embrago de todos los bienes de Orgón, incluida la
casa y todo lo que él había donado a Tartufo. La señora Pernelle se convence al
fin de la villanía e hipocresía de Tartufo. Llega Valerio quien gracias a un
amigo quien trabaja en cuestiones de estado, se ha enterado que hay orden de
prisión contra Orgón por parte de
Tartufo. Le ofrece dinero y su ayuda para que pueda huir. Aparece
Tartufo acompañado del oficial encargado de prender a Orgón, sin que este haya
tenido tiempo de ponerse a salvo. Tartufo declara cínicamente haber acusado a
Orgón de traición (el motivo de esta
traición se desconoce al final), y él por la devoción que tiene al rey, se ha
visto en la obligación de denunciarlo. Cuando Tartufo solicita al oficial, que
por favor cumpla con la detención de Orgón esta contesta:… “si es ya harto
demorar, sin duda, su cumplimiento; vuestra boca me invita oportunamente a
ello; y para realizarlo, seguidme ahora mismo a la prisión que van a daros por
morada…”.
Todos quedan sorprendidos antes esta
inesperada respuesta. El príncipe (en realidad es el rey Luis XIV), enterado de
que Tartufo es un farsante, decide hacer justicia mandado prende a este y no a
Orgón. Así toda la familia se libera definitivamente del impostor y Marina ya
se puede casar con Valerio. La obra termina con una invocación de Cleante al
cuñado burlado, en la cual le pide abandone a Tartufo a su suerte para que no
aumente el remordimiento que le abruma y que más bien desee que el corazón; de
Tartufo vuelva por el camino de la virtud, y que aborrezca el vicio. Es con “El
Tartufo” que Moliere revele en toda su magnitud el genio que había venido
construyéndose en él; sin prisa ni pausa, con una paciente adquisición de la
maestría que puede ir apreciándose de una u otra de sus obras, es con esta obra
que llega por fin a la plenitud de sus facultades y accede a una modalidad
teatral – la comedia de costumbres – a la que confiere una profundidad y una
eficacia singulares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario